Paso 0.
Haz una lista de las cosas que te gustan e interesan: los textos que lees en tu
lengua materna, las canciones que escuchas, los temas que te atraen por
naturaleza. Pon especial atención en las cosas que haces para procrastinar.
Fíjate en todo aquello que haces sin que nadie te lo tenga que pedir.
Paso 1.
Siente las ganas y/o la necesidad y/o la presión de hablar otro idioma. Puede
venir en cualquier forma. Aprovéchala porque muy probablemente tardará años en
reaparecer si la dejas ir.
Una
lengua se adquiere practicando lo que aprendes y corrigiendo lo que sabes. Como
cualquier otra habilidad, de hecho.
Por lo
tanto, necesitas que el idioma entre a ti y que salga de ti. Si lees otros
textos sobre lenguas, esto lo verás como input y output, respectivamente. Es
decir, que necesitas tener un “ejemplo” de cómo funciona la lengua (leer y
escuchar) para poder producirlo (escribir y hablar). Las famosas cuatro
habilidades.
Dicho
esto, la clave es utilizar material que sea relevante para ti (v. Paso 0) y
usar la lengua con personas que te corrijan, para que aprendas de tus errores.
¿Preguntas
de dónde sacar el material? Sólo ve al traductor de Google, escribe un tema de
tu interés, elige la lengua meta para el recuadro de la derecha y copia y pega
en el buscador lo que aparezca. Elige un resultado que llame tu atención y
empieza a descifrar.
VÍDEO:

No hay comentarios:
Publicar un comentario